La llegada de la primavera suele venir acompañada de los primeros eventos festivos de la temporada. Pocos años son los años en los que no tenemos al menos una boda o primera comunión. Algunas nos apetecen mucho, otras no tanto, pero todas, sin excepción, generan en el sector femenino la misma pregunta:
¿Qué me pongo?
La cuestión, ya de por sí compleja, se complica cuando tenemos no solo uno, sino varios eventos de este tipo, y los mayores problemas aparecen cuando coincidimos con algunos invitados en varios de ellos y sentimos la necesidad de no repetir modelo.
Lo bueno de la ropa de ceremonia o fiesta es que podemos tener un “fondo de armario de fiesta”, y actualizarlo en función de cada evento con detalles de tendencia de la temporada sin tener que hacer una inversión demasiado importante.
En el caso de los complementos, el tándem bolso/zapato puede ser la clave del éxito o del fracaso de nuestros looks de invitada.
El bolso de ceremonia aporta un toque de distinción cuando es tipo clutch. Es más elegante y formal que los bolsos de hombro, y, por si a lo largo del evento nos cansamos de llevarlo en la mano, hay muchos que llevan una cadena que podemos ocultar al principio y sacar más tarde si queremos colgar el bolso al hombro.
Los zapatos son mucho más cómodos si llevan plataforma. Aprovechemos que están de moda para poder bailar más horas sin que nos duelan los pies.
En la práctica, teniendo tres conjuntos bolso/zapatos podríamos solucionar sin problema prácticamente todos los looks.
1. Dúo en color cálido. Marrón, beige oscuro, dorado, rosa o nude. Un color suave y neutro que combine con los vestidos de las gamas de colores cálidos: rosas, rojos, amarillos, fucsias, marrones.
2. Dúo en color frío. Por ejemplo gris, o color plateado o acero. Combinará muy bien con los vestidos que tengamos en colores fríos: azules, verdes, grises, morados o turquesas.
3. Negro. El comodín, para llevar con todos aquellos vestidos que nos cuesta combinar con otros colores.
¿Mi consejo personal? Que no falte en vuestros básicos el dúo metalizado. Puede ser el número dos, en dorado, para los colores cálidos, o el dúo tres, en plateado o acero, para los colores fríos. ¿El motivo? Que uno de los bolsos sea un “bolso joya”. Visten cualquier look dando un toque diferente y chic.
Es difícil que teniendo estos tres dúos en nuestro armario necesitemos comprar unos zapatos o bolso cuando nos surja un evento.

Ejemplo 1: negro, plateado con bolso-joya y nude

Ejemplo 2: negro, dorado y turquesa
Por supuesto, el fondo podemos hacerlo poco a poco, la idea no es ir un día y comprar las seis piezas, y es que lo bueno es que podemos renovarlo en cualquier época del año. Puede que a principio de temporada decidamos invertir en unos zapatos negros nuevos, más actuales que los que tenemos, y que aprovechemos las últimas rebajas para comprar un bolso joya a un precio asequible.
En definitiva, planificando con atención nuestras inversiones en complementos de fiesta, escogiendo piezas atemporales y de calidad, conseguiremos ese fondo de armario de fiesta que nos dará la base para crear looks de ceremonia triunfadores.
Post firmado por Teresa de www.delunaresynaranjas.com
Hola. Ayer mismo descubri vuestra marca y ando algo perdida. Tengo una boda en octubre en Murcia, fiesta de noche en sitio cerrado. Previsiblemente, calor. Me he comprado un vestido verde esmeralda, desmangado, largo "cocktel" y ahora ?que me pongo de zap
Están todos muy bonitos y elegantes
Las prunus me encantan!!! Da igual de día que de noche, con unos "básicos" negros siempre estas a la altura. Además con el toque de las piedrecitas... A brillar se ha dicho!